Los retos del aprendizaje y la virtualidad en la primera infancia.

La coyuntura actual abre la oportunidad para reflexionar sobre las verdaderas prioridades en la vida. Salud, educación, economía surgen durante estas reflexiones. En relación con la educación, y dentro de la nueva normalidad, se plantean nuevos retos no solo para los niños, sino también para los padres.

Para Martha Moreno, directora de Formación y Orientación del colegio Reina del Mundo, es necesario enfrentar como padres y educadores el compromiso de “continuar educándolos de manera holística, potenciando y atendiendo todas sus dimensiones: física, afectiva, intelectual y volitiva, creando un entorno significativo y motivador”.

“Una maestra que emociona a los niños mientras juega, canta, interactúa y atiende la singularidad de cada niño, motiva aprendizajes, enseña a convivir y crea una comunicación cercana que genera alegría y seguridad, a pesar de la virtualidad. Nosotros, por ejemplo, trabajamos haciendo que los niños protagonicen los encuentros diarios en un entorno amigable”, explica sobre la educación que hoy vivimos en muchos hogares.

Para la especialista es importante orientar a los padres para que puedan estimular y acompañar los aprendizajes de sus hijos a través de una buena organización familiar; lo cual es uno de los grandes retos de la educación en la virtualidad.

Los padres son ahora maestros en casa durante muchas horas y necesitan saber cómo crear un clima familiar sereno que genere armonía y fomente buenos hábitos. “Otro reto de los padres es el uso de nuevas herramientas tecnológicas para acompañar el aprendizaje de sus hijos. En ello también los hemos orientado a través de tutoriales”, explica, advirtiendo que la capacitación constante de las maestras en nuevos recursos tecnológicos para crear sesiones dinámicas, divertidas y motivadoras es fundamental en la educación actual.

Años clave

Señala que “los cinco primeros años de vida son cruciales en el desarrollo neurológico y cognitivo de los niños. El desarrollo de un niño depende de una buena nutrición, pero también de las experiencias, oportunidades y estímulos a los que esté expuesto. En este sentido, la educación inicial tiene un rol importante en la construcción de habilidades cognitivas y sociales”.

Sostiene que su impacto se observa en el bienestar físico y motriz, en las habilidades lingüísticas, la comprensión de conceptos matemáticos, la capacidad de sostener la atención y autorregular el propio proceso de aprendizaje y las emociones. Y es que los niños aprenden a convivir y a construir relaciones interpersonales con sus pares y maestra. La contención que reciben los hace crecer en autoestima y seguridad, en un ambiente lúdico y afectivo.

FUENTES: Diaro el PERUANO