Artículos

Entrada

 Home / Artículos / Entrada

Post 13: Educar en libertad, enseñar a decidir

Podemos decir que EDUCAR es ayudar a desarrollar la persona, prepararla para la vida, prepararla para el cambio. Extraer lo mejor de cada uno, sacar su potencialidad. Es hacer buenas personas, en el mejor sentido de la palabra, hacerles personas honradas, buenos trabajadores, fiables, generosos…

¿QUÉ ES LA LIBERTAD?

Es la facultad por la que uno hace voluntariamente lo que debe hacer.

La libertad y la inteligencia  son constitutivas del ser humano y la inteligencia  se orienta  a la verdad y la libertad al bien. El error y el mal esclavizan a la persona, la verdad y el bien la perfeccionan.

Cabe preguntarse ¿quién es más libre el que hace lo que le apetece o quien hace lo que cree que debe hacer independientemente de que le apetezca o no? ¿Quién es más libre: el alumno que en vez de estudiar para un examen, ve televisión o el que, aunque no le apetezca, se pone a estudiar?

Unida a la libertad está la responsabilidad. Uno es libre de sus actos pero también responsable de las consecuencias de su actuar. Desde niños, los padres deben hacer ver a sus hijos las consecuencias de sus hechos, en cosas al principio muy sencillas.

Para ayudar a ser libres, los padres deben ejercer la autoridad. Una autoridad que fije límites, objetivos, que enseñe lo que está bien y lo que está mal. Esto, en forma continua y sistemática.

PRINCIPALES ERRORES DE LA FALTA DE AUTORIDAD:

1. Permisividad. Los padres permisivos no ayudan a formar una personalidad sana.

2. Ceder después de decir no. El “no” es innegociable. No ceder ante una cara suplicante o ante unos llantos.

3. El autoritarismo: es el otro extremo, es querer anular su personalidad, hacer de él una persona sumisa. Se hace esto porque lo digo yo y no hay más razonamientos.

4. Falta de coherencia. Hoy decimos una cosa, mañana otra. Que no nos influya el estado de ánimo. Coherencia entre padre y madre.

5. Gritar, perder los estribos.

6. No cumplir las promesas ni las amenazas. Que no sean excesivas sino realistas.

7. No saber negociar. Hay que tener flexibilidad, nunca rigidez.

8. No escuchar, así cuando sean adolescentes, se cerrarán y les será difícil comunicarse.

9. Exigir éxitos inmediatos, nadie nace sabiendo. Hay que confiar y reforzar siempre lo bueno. Esto es estimulante.

PAUTAS A SEGUIR:

1. Tener objetivos claros, saber qué pretendemos en educación.

2. Enseñar con claridad cosas concretas, no generales

3. Valorar siempre sus esfuerzos, resaltar lo que hace bien.

4. Confiar en los hijos. Conseguiremos en lo que confiamos.

5. Actuar y huir de los discursos.

6. Reconocer los propios errores.

CONCLUSIÓN:

Como padres que deseamos lo mejor para nuestros hijos, hemos de tener autoridad para educar su voluntad pero sobre todo, debemos ser ejemplo de seres libres que utilizan con sabiduría su libertad para aspirar a lo mejor.

Pablo Garrido Gil. Educar en libertad y responsabilidad


REINA DEL MUNDO © 2015 - Todos los derechos reservados.